El sueño empezó a formarse en 1976. Steve Jobs fue
entregado en adopción apenas nació; abandonó la universidad y fundó Apple, de
donde fue echado tiempo después; regresó a la empresa 12 años más tarde para
llevarla al éxito mundial, hasta convertirla en un ícono absoluto de innovación
tecnológica y también de liderazgo corporativo. Wozniak trabajaba en Hewlett
Packard y le dijo a sus jefes que quería crear un nuevo computador. Se rieron
de él y renunció. Acudió donde su amigo Jobs, quien no lo pensó dos veces:
fundaron Apple Computer Company ese mismo año.
En
1977 surgió la primera creación: el Apple I. Un rústico computador hecho de
madera, pero con su interior totalmente diseñado por la dupla. Entre feria y
feria lograron vender 200 computadores. Pero fue el Apple II el equipo que
rompió todos los esquemas. Es considerado el primer computador de escritorio
pensado para el público común: un aparato hecho para tener en una casa u
oficina, en lugar de un laboratorio. En 10 años pasaron de dos a cuatro mil empleados
y la fortuna de ambos se calculaba en 2 mil millones de dólares. Y fue en 1984
cuando se presentó el primer gran proyecto de Jobs, ese que definió su estilo
para dirigir la tecnología en toda su carrera. El Macintosh fue el primer
computador con un sistema operativo gráfico, diseñado para ser usado sin
necesidad de códigos ni uso extraño. Incorporó un elemento único en su tiempo:
un mouse y sentó la base de lo que pronto sería Windows.
Curiosamente,
Apple también fue lo primero que se le fue de las manos: la empresa era tan
grande que contrató a gente externa para dirigirla. Gente que, en su momento,
decidió que había que despedir a Jobs para mejorar la compañía.Steve estaba
desolado e incluso pensó en alejarse de la tecnología. Con su fortuna compró Pixar,
un incipiente estudio de animación y fundó NeXT, otra empresa de computadores.
Empresa que quizás no recuerden por su nombre, pero que fue usada por Tim
Berners Lee como primer servidor para testear la World Wide Web, la internet
moderna.
En 1997, la tortilla se
había dado vuelta: Apple estaba en crisis y NeXT sumaba elogios. Así es como
Apple decide comprar NeXT y hace regresar a Jobs a sus orígenes. Y fue
precisamente en esta segunda vuelta cuando Steve Jobs se ganó su rol de gurú. Y
no es menor: el iPod, el Mac Book Air, el iPhone y el iPad fueron sólo parte de
las invenciones que cambiaron el mundo y que están bajo su autoría, dentro de
las 313 patentes tecnológicas, que incluyen hasta los empaques de sus
productos. Su figura podía causar amor, odio, pero nunca indiferencia. Inventó
un estilo de presentación -la Stevenote- que hasta ahora es estudiado en
escuelas de marketing y dirección de empresas. Conferencias seguidas por
millones de personas alrededor del mundo, que acudían de manera virtual a seguirlo.
Presentaciones que por su masividad también fueron dejando a la vista cómo su
estado de salud empeoraba. Después de 2004, en cada presentación se veía más
flaco, con menos energía. En 2008 se filtró su primer obituario, que tomó medio
en broma -riéndose de él en una presentacion- y medio en serio, tomando un alta
médica de seis meses al año siguiente.
La presentación del iPad
2 y del sistema iCloud fueron sus últimas apariciones al mando de la compañía.
El 24 de agosto pasado presentó su renuncia al cargo de CEO de Apple,
"para estar con su familia". La misma que lo acompañó antes de morir
el día de ayer.
Fue la misma página de
Apple.com, que hace un día promocionaba el último teléfono de la compañía, la
que se encargó de confirmar la noticia. Con una fotografía en blanco y negro y
un simple mensaje que lo decía todo: "Steve Jobs: 1955-2011".
Así
se anunciaba a todo el mundo la partida -quizás demasiado pronto a sus 56 años-
de una de las mentes más brillantes del mundo de la tecnología. Cofundador de
Apple, gurú tecnológico y ejecutivo carismático, dio ayer por finalizada su
larga batalla contra un cáncer al páncreas que lo acompañó desde 2004.



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